Columna
Matices: Protestas sociales
Pues parece que el curso que les dieron a los secretarios del gabinete estatal sobre cómo contener protestas sociales no fue por el tema de Issstecali, sino por el del reemplacamiento, pues esta sorpresita ya la tenían lista desde hace meses, aunque la hayan sacando hasta hace poco.
Como se anunció desde la mitad de la semana, se llevó a cabo una manifestación este domingo en Mexicali frente a las oficianas de Recaudación de Rentas del Estado, hasta donde acudieron alrededor de 2 mil personas -en algún punto hasta 3 mil según los organizadores-, quienes expresaron su rechazo al cobro de láminas para los años 2021 y anteriores.
Como ya estaba anunciada la cita, ayer a las seis y media de la tarde el Gobierno del Estado emitió un comunicado de prensa informando que “en un esfuerzo por apoyar la economía de las familias de Baja California, por instrucciones de la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda, se emitió un decreto que establece estímulos fiscales por concepto de canje de placas, que estará vigente hasta el 30 de junio de 2025…Este decreto reafirma el compromiso de nuestra gobernadora con las familias bajacalifornianas, promoviendo la regularización vehicular y aliviando su carga económica”.

El mentado decreto instruído por la gobernadora es un descuento del 80 por ciento en el costo de las placas, canje gratuito para personas con discapacidad y condonaciones en multas y derechos y descuento para jubilados y personas de la tercera edad. Pensó que con esto la gente no protestaría. Aplicaron la clásica de inventarse un cobro/derecho/impuesto y luego quieren que les aplaudamos por mostrar “sensibilidad” al anunciar reducciones o exensiones de los mismos.
Pero regresemos a las justificaciones del cobro. 1: Promueve la regularización vehicular. Falso. Si quisieran regularizar el padrón vehicular le bajan el costo a los caros trámites de cambio de propietario, altas y bajas de vehículos.
2: Facilita la identificación más precisa de los vehículos, lo que contribuye a un entorno más seguro. Falso. Que sea obligación cambiar las láminas de las unidades que están en condiciones ilegibles. La mayoría están en buenas condiciones. Además recordemos que muchos delitos se cometen en autos con placas chocolates, Onapafa, Amlopafa, Anapromex, etc, donde muy buena parte de las “placas” son viles cartones de papel que sí están en malas condiciones y que seguro no son identificables por un arco lector o por cámaras de video.
Las “placas” de estos autos sí que son un riesgo para la seguridad, pero a ellos nadie los molestará; nosotros los cumplidos y los legales somos quienes tenemos que “apechugar” con el costo del contrato firmado entre el Gobierno del Estado y el proveedor de las láminas, que ese no se paga solo.

Conociendo la egolatría de quien dirige el Poder Ejecutivo, seguro que el verdadero motivo fue que quiere marcar a los autos del estado con su logo de coranzoncitos, así como marcan a las reses con el hierro candente. Está en el manual de los gastos inútiles cada cambio de gobierno: pintar edificios con el color oficial del partido, cambiar los formatos de licencias de manejo, pintar las escuelas y por supuesto, imponer láminas conmemorativas del sexenio.
En el comunicado señalan esta joya: Que durante el primer semestre del 2025 el trámites es “opcional”, pero que a partir del 1 de julio de 2025, el canje será obligatorio para todos los vehículos con placas emitidas antes de 2021 y aquellos que no cumplan con el trámite antes de esa fecha no podrán circular legalmente. ¿Por qué le gusta al gobierno tratarnos como idiotas? Eso no es un trámite “opcional”; opcional es que si no lo hacemos, no pase nada. Que decidamos nosotros si queremos pagar las placas nuevas o no. La palabra adecuada es “prórroga”; solo nos están dando seis meses para pagar y nos advierten que para el 1 de julio ya será motivo de multa no haber hecho el canje de placas.

Mientras tanto Marina del Pilar andaba en Ciudad de México en el informe de los primeros 100 días de la presidenta Claudia Sheinbaum, pero varios no dejaron pasar la oportunidad de reclamarle en sus publicaciones en redes sobre lo que pasaba mientras tanto en Baja California.
Y hablando de ir a Ciudad de México, nos mandan esta foto:

Es personal de la Secretaria de Bienestar Federal de la oficina de Mexicali, promotores y servidores de la nación. ¿Se habrán ido con sus propios recursos o los llevaron a hacer bola al Zócalo?

El jueves pasado publicamos esta nota, la cual requirió de varias horas de estar analizando los contratos del 2024 celebrado entre el Ayuntamiento de Mexicali y diversas empresas de asesorías.
Los sacamos de la propia página del gobierno de la ciudad, y el sábado quise preguntar a la alcaldesa Norma Bustamante sobre este millonario costo. Sobre todo tomando en cuenta que de cinco empresas, tres son del exjefe de su hija en IDEA Consultores.
El 2024 no hubo contratos de a 330 mil 600 pesos cada uno con Oveishon para hacer el trabajo que comunicación social debería hacer, pero en cambio decidieron crear varias empresas para cobrar por asesorías.
No quitaremos el dedo del renglón sobre los resultados que se obtuvieron en cada uno de estos contratos y esperamos los entregables. Ahí veremos que tanto trabajaron las empresas y cuáles son las propuestas que nos costaron tan caras.
Creo que la alcaldesa se enojó por mi pregunta, y no se qué va a rectificar, si la cantidad es la suma de todos los contratos. Pero juzguen ustedes.
Y mucho ruido hizo la crítica de Felipe Morales en un programa de redes, al diputado Armando Fernández Samaniego, en el sentido de que no servía de nada que escribiera un documento pidiendo la no extensión del permiso de venta de pirotecnia a la cohetera de Mexicali, que mejor le reclamara a la presidenta Claudia Sheinbaum el recorte al presupuesto a la Secretaría del Medio Ambiente.
El diputado federal se comunicó al programa y pidió derecho de réplica. El conductor del programa le pidió que confirmara su asistencia el próximo miércoles 15 de enero, a lo que Samaniego accedió. Lo que no sabía era que Morales estaría también presente, y fue anunciado como un debate. Aquí ya no le gustó al legislador, quien en términos populares “se rajó”.

Le pregunté cuál era el motivo, y me respondió: “Siempre he estado a favor de los debates pero no me parece la manera en que el conductor está manejando el derecho de réplica al que me apegue y tampoco me me voy a prestar a ese tipo de espectáculos. Felipe Morales es parte de un equipo político. No está actuando de forma honorable”, dijo.

En otro asunto, comentar el asunto del incendio del bar Shots, ocurrido ayer. Para algunos como Gonzalo Moreno, fundador de un colectivo de desaparecidos, esta es una acción premeditada y el incendio resulta muy sospechoso, dados los trágicos acontecimientos que se ligan al nombre de ese antro, de donde desaparecieron varios jóvenes y donde se descubrieron cuartos con armas, munición, drogas, dinero y un altar a la “santa muerte”. Esto sin contar que el lugar contaba con la vigilancia permanente de una patrulla de la policía municipal.
Para otros, fue el distractor perfecto para la manifestación contra el reemplacamiento de hoy. Algunos más comentan que los Bomberos más que intentar apagar el Shots, centraban sus esfuerzos en que no se prendiera El Copeo, cuyo propietario, Juan Manule Lameiro, es socio de Marina del Pilar y Carlos Torres Torres en otro negocio.
Ya habían encontrado a varios individuos en el interior del lugar intentando robarse cosas del Shots, cerrado desde hace meses, así que también pudo meterse alguien a prenderle fuego. Esperemos a ver qué informes dan las autoridades.
Finalmente, decir que se acordó volver a protestar el próximo viernes en el edificio del Poder Ejecutivo por el asunto del cobro del reemplacamiento al mediodía. Esperemos que para entonces los organizadores aprendan a hacer un uso más eficiente del tiempo, porque lo de hoy estuvo kilométrico, la gente se fue antes de su terminación “oficial” y se dejó hablar hasta al señor de los elotes.
El influencer Gustavo Macalpin llegó al lugar y mientras se tomaba mil fotos, fue avanzando hasta el improvisado templete desde donde dirigían los discursos. Una parte de los organizadores puso cara de decepción y otros estaban felices. Después de un breve estira y afloja le soltaron el micrófono y tuvo el tino de ser breve. Si eso no es aprovecharse de un movimiento social para jalar reflectores, no se que es.
Columna
Algo cada día: El teatro del absurdo
COLUMNA INVITADA/Por Fernando Ruiz del Castillo
La política mexicana vuelve a demostrar que, cuando está en problemas, prefiere montar un espectáculo antes que enfrentar la realidad. La detención del exgobernador Ernesto Ruffo Appel, acusado de delincuencia organizada y contrabando, parece menos un acto de justicia que un intento por desviar la atención de otro asunto mucho más delicado.
No hace falta buscar explicaciones complicadas sobre el momento en que ocurrió el arresto. Fue una decisión política mal ejecutada. En Palacio Nacional y entre sus aliados parece haber más preocupación por apagar el escándalo que rodea a la gobernadora Marina del Pilar Ávila que por castigar los presuntos delitos de un exgobernador. Si Ruffo cometió un delito, deberá responder ante los tribunales. Pero el verdadero problema para el gobierno está en otro lado.
Todo apunta a que la detención busca quitar reflectores a los audios filtrados donde, presuntamente, la gobernadora habla de obtener protección e inmunidad a cambio de colaborar con agencias extranjeras. Más allá de quiénes sean sus interlocutores, el asunto de fondo es muy serio. Si un gobernante ofrece información o favores a otro país para protegerse políticamente, el tema deja de ser un simple escándalo y entra en el terreno de la lealtad al Estado mexicano.
Pensar que la opinión pública olvidará ese tema porque detuvieron a un exgobernador de hace décadas es subestimar la inteligencia de los ciudadanos. La maquinaria oficial ha difundido ampliamente la noticia de Ruffo, pero el resultado parece ser el contrario: en lugar de apagar el incendio, ha provocado que más personas vuelvan a mirar hacia Baja California y a preguntarse qué está ocurriendo realmente.
Si el gobierno de Claudia Sheinbaum cree que la justicia puede aplicarse solo cuando conviene políticamente, está corriendo un riesgo muy grande. La vieja estrategia de crear un escándalo para ocultar otro cada vez funciona menos. Hoy la gente tiene más información, compara versiones y saca sus propias conclusiones.
Lo preocupante es que cada vez parece más claro que la Fiscalía actúa con criterios políticos y no únicamente jurídicos. Mientras tanto, los audios que involucran a la gobernadora siguen ahí. No desaparecen con conferencias de prensa ni con detenciones espectaculares.
Al final, el caso Ruffo podría recordarse no por sus implicaciones legales, sino como el intento de un gobierno por desviar la atención de un problema mucho más grave. La pregunta ya no es solamente qué hizo un exgobernador hace años, sino hasta dónde está dispuesto a llegar el poder para proteger a quienes hoy lo representan.
El laberinto del miedo
Si la detención de Ruffo fue una cortina de humo, lo realmente preocupante es preguntarse por qué el gobierno sintió la necesidad de lanzarla. La respuesta parece sencilla: miedo.
No da la impresión de que el oficialismo esté protegiendo a sus integrantes por lealtad o por principios. Lo hace porque teme que, si alguno se siente abandonado, termine colaborando con autoridades extranjeras para protegerse. Cuando eso ocurre, significa que dentro del propio gobierno la confianza empieza a romperse.
La administración de Claudia Sheinbaum enfrenta un problema que va más allá de la oposición. El verdadero riesgo parece estar dentro de su propio movimiento. Cuando un grupo político comienza a desconfiar de sus propios integrantes, las decisiones dejan de tomarse con serenidad y empiezan a responder al temor de perder el control.
En ese contexto, la Fiscalía General de la República del Bienestar da la impresión de actuar más como herramienta política que como una institución dedicada exclusivamente a impartir justicia. Al mismo tiempo, un Poder Judicial del Bienestar cuestionado y debilitado genera la percepción de que existen pocos contrapesos para frenar posibles abusos. Y quien termina pagando las consecuencias es el ciudadano común.
Por eso cada vez más personas depositan su esperanza en instituciones extranjeras. Es una señal muy preocupante para cualquier país. Cuando la gente confía más en autoridades de otro lugar que en las propias, significa que las instituciones nacionales han perdido buena parte de su credibilidad.
Todo indica que veremos más detenciones mediáticas, más conferencias y más intentos por cambiar la conversación pública. Pero esas estrategias difícilmente resolverán el problema de fondo. La confianza no se recupera con propaganda.
La historia demuestra que los gobiernos que actúan desde el miedo suelen cometer sus peores errores. Cuando el objetivo principal deja de ser gobernar y pasa a ser sobrevivir políticamente, las decisiones terminan agravando la crisis.
Hoy la verdadera pregunta no es si el oficialismo logrará contener el desgaste. La duda es cuánto daño institucional dejará antes de que esta crisis llegue a su desenlace.
Antes del desenlace
La decisión de la jueza de vincular a proceso a Ernesto Ruffo Appel y mantenerlo recluido en el penal del Altiplano cambió el tablero político, pero no necesariamente el fondo del problema. A partir de ahora, el gobierno federal puede afirmar que no fue solo la Fiscalía quien actuó, sino también un Poder Judicial que encontró elementos suficientes para continuar el proceso. En términos de comunicación política, Morena consiguió un respiro.
Pero un respiro no es una absolución política. La vinculación a proceso no equivale a una sentencia condenatoria. Significa, simplemente, que existen indicios para llevar el caso a juicio. La verdadera prueba vendrá cuando las evidencias sean sometidas al escrutinio de un tribunal. Ahí terminará la política y comenzará el derecho. O, al menos, eso debería ocurrir, aunque con los jueces del bienestar todo puede ocurrir.
El problema para el oficialismo es que la sospecha sobre el momento elegido para actuar, insisto, no desaparece. La detención ocurrió en plena tormenta provocada por los audios que involucran a la gobernadora Marina del Pilar Ávila. La resolución judicial fortalece la narrativa del gobierno, sí, pero no borra la percepción de que el caso también tuvo una utilidad política: cambiar la conversación pública.
Ahora Morena enfrenta un desafío mucho mayor. Si el expediente contra Ruffo es sólido y concluye con una sentencia sustentada en pruebas contundentes, el gobierno podrá presumir que nadie está por encima de la ley. Pero si el caso se desmorona por errores procesales, pruebas insuficientes o inconsistencias, la historia cambiará por completo. Lo que hoy parece un triunfo podría convertirse en el ejemplo más claro de justicia utilizada como herramienta política.
Y hay otro riesgo que el oficialismo no debería minimizar. Mientras despliega toda la fuerza del Estado contra un exgobernador panista, la opinión pública sigue esperando el mismo rigor frente a los señalamientos que pesan sobre funcionarios del propio movimiento. La justicia pierde credibilidad cuando parece tener calendario político y destinatarios selectivos.
Por eso el caso Ruffo dejó de ser solamente el juicio de un exgobernador. Se convirtió en el juicio de la propia Fiscalía, del nuevo Poder Judicial y del discurso presidencial que promete una justicia pareja para todos.
Al final, la pregunta ya no es si Ernesto Ruffo será declarado culpable o inocente. La verdadera incógnita es si el gobierno podrá demostrar que este proceso responde exclusivamente a la ley y no a la necesidad de sobrevivir a una de las peores crisis políticas que ha enfrentado desde que llegó al poder. Porque una sentencia puede cerrar un expediente, pero solo la imparcialidad puede cerrar la duda.
Columna
Matices: Simulaciones
La aprehensión del exgobernador Ernesto Ruffo Appel es la noticia de esta semana, tras la revelación de más audios de la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda, más sensibles cada uno que el anterior.
Desde el momento en que acepta la autenticidad de las pláticas grabadas, la mandataria ya no tiene mucho márgen de acción. Solo queda tratar de explicar que lo que dijo, sí lo dijo, pero no como lo entendemos todos, sino en su muy particular punto de vista.

La idea de culpar al exgobernador morenista Jaime Bonilla hasta el tercer audio, desarma esa versión y quedan en evidencia varias cosas: tiene pésimos asesores o toma pésimas decisiones; es extremadamente ingenua o extremadamente mitómana; la estrategia de irse contra Ruffo habla de la gravedad de sus asuntos y la urgencia de acallarlo con algo tan grande, tan mediático y tan mal medido, que sin duda ya está viendo que le salió contraproducente. Si hubieran agarrado al mismo tiempo a los funcionarios y exfuncionarios morenistas involucrados en casos de huachicol, a lo mejor se la creíamos, pero resulta que el ensenadense fue el único afectado tras supuestas investigaciones.

En otro tema, sigue la corrupción en los alcoholímetros de Tijuana. Ya lo habíamos publicado en noviembre de 2024, y sigue sucediendo ahora mismo: empleados del ayuntamiento de la coqueta ciudad, que forman parte en las detenciones, solicitan a los ciudadanos dinero para arreglar en lo económico su situación, por lo que no están ingresando al municipio esas cantidades.
El modus operandi es que les piden documentos, los citan cerca de los corralones con dinero en efectivo y documentos oficiales, para hacer un trámite no oficial. A ver si el nuevo presidente municipal, Abdiel Gutiérrez, hace algo, o veremos si Ismael Burgueño solo le encargó que cuidara el negocio.

Adrián Medina Amarillas está considerando aceptar la candidatura a la diputación federal distrito 1. Al doctor le gustó el servicio público, en el que ha tenido varios tropiezos, y su cabeza ha sido pedida por distintos actores políticos. Aún así, le late el corazoncito por entrarle a la política federal.
Conseguirle trabajo a su hija Mónica, creadora de contenido para redes sociales, fue uno de esos tropiezos. Primero estuvo en comunicación social, cuando Néstor Cruz era el titular del área, y luego, malamente, le inventaron un cargo que no existía en el Issstecali, un organismo en quiebra al que le siguen cargando la mano acomodando burócratas.
Por cierto, que Mónica es suplente del diputado local Jaime Cantón. Ambos pertenecen a la comunidad de la diversidad sexual, y desde antes de las elecciones salieron a la luz conflictos entre ellos, ya que al parecer a Cantón no le gustó que Mónica tuviera más atención en las redes sociales y la hicieron a un lado hasta hacerla prácticamente invisible en lo que respecta a su relación con esa diputación.
Columna
El Día del Abogado: entre molinos de simulación y caballeros de dignidad
COLUMNA INVITADA/Por Guillermo Rivera Millán
El Día del Abogado en México se ha convertido en fiesta de molinos disfrazados de gigantes. El sistema de justicia, tanto local como federal, gira entre corrupción, simulación y falta de acceso real a la justicia. En los tribunales se repiten fraudes disfrazados de elecciones. En los federales se pregona justicia abierta que no abre camino a los desaparecidos ni a los vulnerables. La justicia aparece como doncella vendada, cuando debería mostrarse como dama incorruptible y clara.
Muchos notables callan como mudos. Otros se arriman al poder como moscas a la miel. El mérito no vale si se anda cerca del amo. La mayoría de las facultades de derecho, que deberían ser templos de saber, se prestan a campañas y discursos huecos como mesones de feria, incluso permitiendo que sus espacios se usen para simulaciones políticas que comprometen su neutralidad. Más papeles que justicia. Más sellos que verdades.
Incluso la Suprema Corte organiza eventos de “justicia abierta y cercana al pueblo”. Pero esa justicia sigue siendo simulación: se anuncia como nueva, pero permanece vendada y oculta, envuelta en retórica popular. Ironía pura: el día que debería ser fiesta de la dignidad jurídica se convierte en escaparate de discursos huecos.
No todo está perdido. Hay jóvenes que estudian leyes con convicción, abogados que aún creen en la justicia y maestros y litigantes en retiro, como exjueces, magistrados y ministros éticos que siguen vivos.
El Derecho no es negocio, es servicio. La ética no se predica como sermón, se vive como pan de cada día. Sin embargo, el mensaje que reciben los estudiantes es devastador: el mérito no importa si se está cerca del poder.
La justicia no se tuerce sola. Se tuerce porque hay ciudadanos que la empujan hacia la trampa. Empresarios que contratan abogados sin ética para ganar pleitos injustos, familias que buscan favores en lugar de derechos y ciudadanos que aceptan la corrupción como si fuera camino natural.
El ciudadano no es escudero de la justicia, es cliente que paga por torcerla. La justicia se corrompe cuando la sociedad la tolera como moneda de cambio.
También se dignifica cuando el pueblo exige rectitud y premia a los abogados que sirven con honor. La justicia no puede sostenerse sin respeto a los principios constitucionales. La irretroactividad, el respeto a la propiedad privada, a la certeza jurídica y los derechos humanos no son adornos, son pilares.
La independencia judicial es condición indispensable para que los juzgadores sean capaces de recordar, como en Berlín, que siempre debe haber jueces y magistrados dispuestos a frenar el abuso del poder. Las facultades de derecho deben revisar sus planes de estudio para formar abogados críticos y comprometidos. La crítica debe acompañarse de propuestas: transparencia en tribunales, rendición de cuentas y ética profesional desde la formación.
Existen caballeros y damas de la abogacía que aún dignifican la profesión: estudiantes, litigantes, jueces y ciudadanos que rechazan la corrupción. Ellos son los que demuestran que, pese a todo, aún hay jueces en Berlín.
La justicia, aunque hoy parezca sometida al capricho del poder, todavía puede ser un gigante noble, pero solo si se la enfrenta con convicción y ética.
Este 12 de julio de 2026 no debe ser solo un día de discursos huecos. Recordemos que desde 1960, cuando se instituyó oficialmente el Día del Abogado en México, la intención era honrar la dignidad de la profesión y el compromiso con el Estado de Derecho.
Hoy, más que nunca, esa conmemoración debe ser un recordatorio de que aún hay caballeros y damas de la abogacía que defienden la justicia. Felicitamos a quienes, desde la academia, el litigio, el juzgado y el retiro, sostienen la justicia como pan de cada día. Y a la ciudadanía que elige rectitud sobre simulación.
El Día del Abogado en México no debe ser ritual vacío. Debe ser compromiso con la dignidad de la profesión. La verdadera fiesta será cuando la justicia deje de ser privilegio y se convierta en derecho efectivo para todos. “Porque la justicia no se honra con brindis ni aplausos huecos, sino con sentencias justas, con litigios defendidos con empatía y ética y con enseñanzas académicas que forman generaciones capaces de resistir al poder.”
*Director general del despacho De la Peña y Rivera S.C. Fundador de Justicia que Transforma México A.C.
-
CorrupciónHace 6 mesesRafael Buenrostro Martín, enlace estatal para el negocio del huachicol
-
EstatalHace 6 mesesAfirma Luz Elena Chávez que gobernadora sí llegó a Madrid
-
CorrupciónHace 4 mesesCompra casa de 1MDD Armando Carrazco en La Jolla
-
EstatalHace 2 mesesDenuncia acoso de magistrado en 2025 y sigue esperando justicia
-
EstatalHace 4 mesesCallan detención de exfuncionario de Issstecali sorprendido transportando sustancias ilícitas
-
CorrupciónHace 4 mesesAcepta Carrazco adquisición de casa en La Jolla
-
CorrupciónHace 6 mesesDenuncian nepotismo y acoso en la Secretaría de Educación de BC
-
CorrupciónHace 3 mesesExponen crisis política por Rocha Moya; mencionan a Marina del Pilar


