Connect with us

Estatal

Registran playas del Pacífico altos niveles de contaminación

Publicado

on

Un análisis binacional de 25 años de datos de 20 playas desde Carlsbad, EE.UU., hasta Rosarito, México, demuestra que en promedio, las bacterias fecales rebasan los límites sanitarios todo el año. Sin embargo, el invierno y la primavera son las temporadas más críticas, con niveles que en algunos casos superan hasta 100 veces lo permitido.

El estudio, elaborado por el Foro Permanente de Aguas Binacionales, encontró que en las playas del Pacífico del sur de California la primavera concentra más enterococos, con promedios que superan las 15,000 unidades por cada 100 mililitros (ml). 

Esto equivale a casi 100 veces el límite legal promedio entre México y Estados Unidos (152 unidades por cada 100 ml, resultado de promediar el límite de 104 en EE.UU. y 200 en México).

En México, la situación tampoco es alentadora. Durante el invierno, las playas de Tijuana y Rosarito registran un promedio de 1,116 enterococos por cada 100 ml, lo que equivale a 7.3 veces el promedio de los límites legales de ambos países. 

Los enterococos son bacterias que aparecen cuando hay contaminación fecal y pueden provocar infecciones gastrointestinales, cutáneas y urinarias.

La investigación revela que de 1999 a 2017, las playas de México y Estados Unidos registraron pocos casos que superaran los límites de enterococos. Pero desde 2018 en México y 2020 en Estados Unidos, la contaminación comenzó a aumentar con rapidez. 

En 2025 se alcanzaron niveles récord: casi la mitad de las muestras en playas mexicanas y tres de cada cuatro en las estadounidenses rebasaron los límites permitidos.

En los peores años desde 1999 a la fecha, ninguna playa desde Carlsbad hasta Rosarito ha logrado superar los 40 días seguros para uso recreativo.

El análisis también reveló que en las playas mexicanas de Tijuana y Rosarito el invierno concentra los niveles más altos de coliformes totales, con promedios cercanos a 4,000 unidades por cada 100 ml. Aunque esta cifra está por debajo del límite mexicano de 10,000 unidades, es cuatro veces superior al límite de 1,000 unidades fijado en EE.UU. 

Los coliformes totales, bacterias asociadas a contaminación fecal, pueden causar infecciones urinarias, del torrente sanguíneo, respiratorias, gastroenteritis y meningitis. Su presencia suele deberse a fallas en sistemas de drenaje o a contaminación urbana y agrícola.

La investigación documentó que en los años más críticos, en ambos lados de la frontera, la calidad del agua incumple las normas sanitarias durante más de 325 días al año. Esto deja apenas 40 días seguros para uso recreativo.

Estos hallazgos provienen del dashboard interactivo desarrollado como parte de la iniciativa Una Costa, Una Comunidad, la única plataforma binacional que concentra datos oficiales generados por ambos gobiernos sobre la calidad del agua en la costa del Pacífico.

La iniciativa (onecoastonecommunity.org) será presentada en Tijuana este 4 de septiembre en el evento “Aguas compartidas y desarrollo económico responsable: datos, talento y competitividad”, en colaboración con CETYS Universidad. 

La plataforma es gratuita, permite hacer análisis en línea y descargar datos, e integra 25 años de monitoreo de la Junta Estatal de Control de los Recursos Hídricos de California (California Water Boards), que publica información semanalmente, y de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), que la actualiza en promedio una vez al mes.

Una Costa, Una Comunidad es una iniciativa del Foro Permanente de Aguas Binacionales con financiamiento de la Fundación San Diego. Su objetivo es fomentar la colaboración científica, la participación ciudadana, la concientización y la resiliencia climática en la región fronteriza.

Los aliados del proyecto incluyen a la San Diego Foundation, el laboratorio de gestión de agua de la  Universidad de California, en Davis, California, el Instituto de Recursos Hídricos de California, CETYS Universidad, la Facultad de Ingeniería y Tecnología (FCITEC) de la Universidad Autónoma de Baja California, el Instituto de Geografía de la UNAM, Laboratorio Internacional de Tecnología (iSTAR) y la Cámara Regional de Comercio de San Diego, que aportan análisis, educación, tecnología y coordinación binacional para fortalecer la resiliencia costera.

Ensenada

Sostiene Gobierno reunión con ejidatarios de Punta Colonet sobre megapuerto

Publicado

on

La Secretaría General de Gobierno, en coordinación con la Secretaría de Economía e Innovación, sostuvo un encuentro prioritario con presidentes ejidales y líderes de Punta Colonet para presentar el Programa Maestro de Desarrollo Portuario en esa zona, a desarrollarse entre el 2026 y el 2031.

El subsecretario general de gobierno, Federico López Lugo, reafirmó el compromiso estatal de integrar a las comunidades y núcleos ejidales de la zona de influencia como actores principales en la planeación. Destacó que el desarrollo de esta gran obra de infraestructura está orientado a traducirse en bienestar social, certidumbre jurídica y beneficios
compartidos para las familias del lugar.

Durante la reunión, encabezada de manera conjunta con el secretario de Economía e Innovación, Kurt Ignacio Honold Morales, se dialogó sobre los avances del proyecto y los avances que se realizan para el reordenamiento de la región, brindando certeza jurídica al desarrollo próximo de la zona.

Asimismo, se acordaron ejes de trabajo conjuntos enfocados en el fortalecimiento del crecimiento económico local. Entre estos destacan el diálogo permanente con el sector agrario, la generación de empleo y oportunidades para los habitantes de la zona, y un esquema de planeación integral entre dependencias estatales, especialistas y representaciones ejidales para asegurar un proyecto armónico con el entorno social y ambiental.

En el encuentro participaron la subsecretaria de Gobierno en Ensenada, Elizabeth Valdez Álvarez; el director general de la Administración Portuaria Integral de Baja California (API BC), Francisco González Zozaya; autoridades e integrantes de los ejidos de Punta Colonet, así como proyectistas de las empresas Architectums e ICA.

Continue Reading

Estatal

Brinda UABC más de mil 800 servicios en brigada de salud en Ensenada

Publicado

on

Un total de 1 mil 804 servicios ofreció la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) en Ensenada en la Brigada de Salud y Servicios “UABC en tu Comunidad”, en la que participaron estudiantes, personal académico y administrativo de la institución.

La jornada se llevó a cabo en la Escuela Primaria Felipa Hirales Carballo, ubicada en la colonia Terrazas El Gallo, donde para esta edición se contó con la participación de 110 estudiantes, 30 docentes y 20 integrantes del personal de apoyo, quienes colaboraron en las distintas áreas de atención.

Durante el arranque de la brigada, el rector de la UABC, Luis Enrique Palafox Maestre, señaló que estas actividades permiten fortalecer el vínculo de la Universidad con la sociedad, al acercar sus conocimientos y servicios a las comunidades.

Asimismo, reconoció la participación de estudiantes, docentes y unidades académicas, al considerar que estas jornadas, además de contribuir al bienestar de la población, fortalecen la formación integral del estudiantado y su conciencia sobre la responsabilidad social que implica formarse en una universidad pública.

La jornada contempló una atención integral en distintas áreas; en materia de salud, se brindó consulta médica general y se realizó la entrega de medicamentos; además, se instaló un módulo de promoción y educación para la salud bucal y se ofreció atención odontológica.

Como parte de las acciones preventivas y de bienestar, se desarrollaron actividades recreativas, un taller de actividad física orientado a la salud de personas adultas, evaluaciones de composición corporal y orientación nutricional. También se proporcionaron servicios de consultoría contable, asesoría jurídica y atención a contribuyentes, así como acciones enfocadas en la salud de las mujeres, las personas adultas mayores y la salud comunitaria.

La atención se extendió a los animales de compañía de las familias asistentes mediante la aplicación de vacunas antirrábicas y la desparasitación externa contra garrapatas. Asimismo, El Autobús de UABC Radio participó con un taller como parte de la jornada.

Esta actividad correspondió a la brigada número 14 organizada durante la gestión del rector, doctor Luis Enrique Palafox Maestre, y se enmarca en las acciones orientadas a contribuir al progreso y la transformación de Baja California, en apego al Plan de Desarrollo Institucional (PDI).

Con estas jornadas, la UABC fortalece su compromiso con la sociedad al vincular el quehacer universitario con las necesidades de las comunidades y contribuir al bienestar de la población.

Continue Reading

Columna

Algo cada día: El paraíso de las estadísticas

Publicado

on

COLUMNA INVITADA/Por Fernando Ruiz del Castillo

Si el segundo informe presidencial fue una fotografía cuidadosamente iluminada de México, la versión bajacaliforniana parece el mismo retrato, pero con filtro de Instagram.
Aquí todo luce extraordinariamente bien.

Hospitales. Carreteras. Agua. Energía. Vivienda. Educación. Bienestar. Tecnificación. Programas sociales. Y, por supuesto, porcentajes. Muchos porcentajes.

El problema es que un porcentaje puede decir mucho o absolutamente nada, dependiendo de qué se esté midiendo. La gráfica difundida para Baja California mezcla obras terminadas, obras en proceso, proyectos, licitaciones, metas futuras y programas sociales.

Todo junto. Todo bonito. Todo verde. Y todo presentado como “resultados”.

Ahí empieza el problema. Porque una obra inaugurada es un resultado. Una obra al 62 por ciento es un avance. Una obra al 27 por ciento es una obra a medio camino. Una obra al 7.8 por ciento apenas comienza. Y una meta con 1 por ciento de avance debería provocar preguntas, no aplausos.

El caso de la vivienda es particularmente ilustrativo. La gráfica presume 80 mil 800 viviendas de CONAVI, INFONAVIT y FOVISSSTE “en proceso”, pero reporta apenas 1 por ciento de avance.

Hagamos algo que a veces parece prohibido en la propaganda gubernamental: multipliquemos. Uno por ciento de 80 mil 800 son aproximadamente 808 viviendas.
Entonces la pregunta es inevitable: ¿Dónde están las otras 79 mil 992?

No es una pregunta contra la presidenta. Tampoco contra Marina del Pilar. Es una pregunta contra la estadística. Porque una meta de 80 mil viviendas puede ser extraordinaria. Pero si el avance real es de 1 por ciento, todavía estamos hablando fundamentalmente de una promesa.
Y el problema de vivienda de Baja California no es precisamente pequeño.

Por eso el número debe contrastarse con el déficit, con los terrenos disponibles, con infraestructura, servicios, créditos, contratos y viviendas físicamente terminadas. No con una diapositiva.

La propia plataforma del Programa Vivienda para el Bienestar reporta avances nacionales utilizando categorías que incluyen viviendas formalizadas para construcción; es decir, formalizar no necesariamente significa entregar una vivienda terminada a una familia.
Ahí está el detalle.

En política, “en proceso” es una expresión extraordinariamente cómoda. Cabe casi todo.
También aparece la tecnificación del Distrito de Riego. 12 mil 500 hectáreas. Avance: 16 por ciento.

Otra vez: ¿16 por ciento de qué? ¿Del proyecto anual? ¿Del presupuesto? ¿Del total del Distrito? ¿De la meta sexenal? Porque sin conocer el denominador, el porcentaje es casi decoración.

Y llegamos a los hospitales. Aquí la situación resulta todavía más interesante. La gráfica presenta el Hospital Regional de Ensenada con 62 por ciento de avance. Excelente.
Pero el dato necesita fecha de corte y metodología. Porque los avances publicados previamente habían manejado porcentajes muy diferentes.

Entonces el ciudadano tiene derecho a saber: ¿Qué cambió? ¿La obra avanzó aceleradamente? ¿Se modificó el universo de medición? ¿Se está contabilizando otra etapa?
¿O simplemente estamos comparando cifras que no son equivalentes? No basta con poner “62%”. Hay que explicar qué significa ese 62 por ciento.

En San Quintín aparece otro porcentaje: 27 por ciento. Y ahí la pregunta es todavía más delicada porque estamos hablando de una región donde las necesidades de salud, agua, vivienda, servicios y condiciones laborales siguen siendo enormes.

La propaganda puede decir “avance”. El ciudadano pregunta: ¿Cuándo estará funcionando? Ésa es la diferencia. La burocracia mide avances. La gente necesita resultados.

Y luego está la desaladora de Rosarito. La gráfica dice “por iniciar”. Pero el proyecto ya fue adjudicado en agosto después de dos procesos licitatorios fallidos. Es decir, hasta la propaganda llega tarde. Y esto es importante porque la desaladora no nació ayer.

Es un proyecto que lleva años de anuncios, cambios, cancelaciones y nuevos procedimientos.
Entonces presentarla simplemente como “obra por iniciar” borra convenientemente toda la historia anterior.

En Baja California hay obras federales que sí deben reconocerse.

El Viaducto Elevado de Tijuana está terminado. A un costo mucho mayor del presupuestado, pero la obra está terminada y funcionando.

La Central de Ciclo Combinado González Ortega es una realidad, con todo y los apagones de la CFE.

La Universidad Rosario Castellanos ya opera en Tijuana.

Hay inversiones reales. Hay infraestructura real. Y hay programas sociales que llegan a miles de personas. Negarlo sería tan absurdo como creerle todo al discurso oficial.
Pero precisamente porque hay resultados reales, no necesitan adornarse con resultados inflados.

Y aquí entra Marina del Pilar. La gobernadora y los funcionarios de su administración han convertido la coordinación con Claudia Sheinbaum en uno de los ejes centrales de su narrativa política. No es casualidad.

La página oficial del Gobierno de Baja California presenta su propio balance en términos de grandes cifras de beneficiarios y acciones, desde desayunos escolares hasta uniformes, Tarjeta Violeta y rutas de transporte. Y está bien.

Pero hay que tener cuidado con algo: beneficiarios no son necesariamente resultados. Entregar una beca es una acción. Que un joven termine una carrera y consiga empleo es un resultado. Entregar un apoyo para vivienda es una acción. Que una familia tenga una vivienda digna, segura y con servicios es un resultado. Iniciar un hospital es una acción. Que el paciente pueda recibir atención médica ahí es un resultado. Anunciar una desaladora es una acción política. Que salga agua de ella es un resultado. Parece una diferencia pequeña. No lo es.

Es la diferencia entre gobernar y comunicar que se gobierna. Por eso esta gráfica merece ser revisada con lupa. No para negar los avances. Sino para impedir que el ciudadano termine confundiendo metas con resultados, proyectos con obras y porcentajes con soluciones.
Porque Baja California no necesita más propaganda. Necesita agua. Vivienda. Hospitales funcionando. Seguridad. Infraestructura. Empleo bien pagado. Y servicios públicos que funcionen.

Y sobre todo necesita algo que parece haberse vuelto políticamente incómodo: que los gobiernos rindan cuentas también cuando las cosas no salen bien. Porque decir que una obra tiene 1 por ciento de avance no es malo. Lo malo sería intentar convencer al ciudadano de que ese 1 por ciento ya es un triunfo histórico.

Y ahí está el verdadero riesgo de esta nueva política de comunicación: que terminemos viviendo en una Baja California estadísticamente maravillosa y físicamente bastante más complicada.

Un estado donde las gráficas avanzan más rápido que las obras. Donde los porcentajes crecen antes que los hospitales. Donde las metas se inauguran antes que las casas.
Y donde, al parecer, hasta el 1 por ciento puede convertirse en motivo de celebración.
Eso sí sería transformación. Transformación… de las cifras.

La unidad de la nómina

Hay una unidad en Morena que nadie puede negar, discutir ni someter a encuesta: “la unidad de la nómina”.

Esa, quizá, sea la única unidad de la que puede presumir el partido y el gobierno de Claudia Sheinbaum. Porque fuera de ahí, lo demás parece sostenerse con alfileres, discursos, propaganda y esa insistente narrativa de una transformación que cada día necesita más explicaciones para ocultar sus propias contradicciones.

La llamada Cuarta Transformación prometió acabar con los viejos vicios de la política. Combatir la corrupción. Desterrar la impunidad. Terminar con el nepotismo. Respetar las instituciones. Defender la democracia. Garantizar elecciones limpias. Proteger la libertad de expresión.

Bonito discurso.

El problema es que entre lo que prometieron y lo que hacen hay un abismo. La democracia electoral, que antes defendían con uñas y dientes, ahora parece estorbar cuando los resultados no son los que esperan. Las campañas adelantadas dejaron de ser una anomalía para convertirse en una costumbre. La corrupción, que supuestamente sería desterrada, simplemente cambió de domicilio. La impunidad sigue gozando de cabal salud. El nepotismo dejó de ser pecado cuando los apellidos correctos comenzaron a aparecer en las nóminas correctas.

Y la libertad de expresión… bueno, esa sigue siendo muy respetada, siempre y cuando nadie se atreva a utilizarla para incomodar al poder.

Pero hay algo que sí mantiene unido al movimiento: el dinero de los programas sociales. Ahí está la verdadera argamasa de la llamada unidad morenista.

Miles de millones de pesos se dispersan cada año entre millones de beneficiarios. Y nadie en Morena parece dispuesto a tocar ese mecanismo, por una razón bastante sencilla: los votos también comen.

Por eso pueden recortar instituciones, desaparecer organismos, apretar presupuestos, castigar a universidades, adelgazar contrapesos y mandar al diablo cualquier vestigio incómodo del viejo sistema. Pero tocar los programas sociales es otra cosa.

Ahí sí aparecen todos juntos.

Porque una cosa es combatir la corrupción y otra muy distinta investigar a los corruptos propios. Una cosa es hablar de austeridad y otra renunciar a los privilegios. Una cosa es presumir honestidad y otra meter a la cárcel a los integrantes de esa nueva casta política que, en demasiados casos, aprendió rápidamente las mañas de aquello que juró combatir.

Así que no nos engañemos.

La gran unidad de Morena no necesariamente está en las ideas, los principios o el proyecto de nación.

Está en la nómina.

Y mientras haya dinero público suficiente para repartir, habrá discursos suficientes para justificarlo, militantes suficientes para defenderlo y electores suficientes para agradecerlo.

La transformación, pues, podrá tener muchas definiciones.

Pero hasta ahora, la más contundente parece ser esta: unos cobran, otros reciben y todos votan. Lo demás es retórica.

El olor del dinero

Dicen que hay cosas que no se pueden ocultar. Lo corrupto, por ejemplo. Y la guayaba. Ambas terminan despidiendo el mismo problema: huelen. Y si se pudren, apestan.

Y en Baja California ya sería hora de que la pomposamente llamada Secretaría de la Honestidad y Buen Gobierno se quite la venda de los ojos, deje de perseguir mosquitos y se decida a seguir algo mucho más grande: el olor del dinero.

Porque resulta que en el gobierno de Marina del Pilar Ávila hay funcionarios que llegaron prácticamente de “perico perro” y que, después de algunos años en la administración pública, parecen haber descubierto una fórmula secreta para multiplicar el patrimonio.

No hablamos solamente de secretarios.

También hay subsecretarios, directores generales, directores administrativos, jefes y jefas de compras y funcionarios de organismos paraestatales.

Algunos llegaron con un patrimonio modesto. Ahora presumen camionetotas machuchonas.
Casas. Dos casas. En algunos casos, hasta tres.

Fraccionamientos donde la entrada cuesta más que lo que muchos trabajadores ganan en varios años. Y, por si fuera poco, negocios.

¡Qué maravilla! La Cuarta Transformación sí transformó algo. El patrimonio de algunos funcionarios.

Mientras millones de mexicanos siguen esperando que la prosperidad prometida les toque la puerta, a algunos servidores públicos parece que les llegó por paquetería exprés.

Y aquí aparece la contradicción.

La misma Morena que durante años convirtió la corrupción de gobiernos anteriores en bandera electoral hoy gobierna Baja California. La misma Morena que prometió acabar con los privilegios. La misma Morena que habló de austeridad. La misma Morena que juró que nadie se enriquecería desde el poder.

Y resulta que ahora tenemos funcionarios que, por lo que exhiben públicamente, viven bastante mejor de lo que sus salarios permitirían suponer. ¿Casualidad? Puede ser.
¿Herencias? También. ¿Ahorros de toda una vida? Quién sabe.

Por eso existen las declaraciones patrimoniales. Para que las dudas se conviertan en documentos. Y aquí la Secretaría de la Honestidad tiene una oportunidad extraordinaria para demostrar que no es solamente un membrete burocrático.

Que compare. Declaración patrimonial contra patrimonio visible. Sueldo contra camioneta.
Ingresos contra propiedades. Antigüedad laboral contra negocios. Y si las cuentas cuadran, asunto terminado. Pero si no cuadran… que expliquen.

Porque tampoco se necesita descubrir el hilo negro. Basta con preguntar. Preguntar a los empleados que llegaron al gobierno al mismo tiempo. A quienes siguen teniendo el mismo sueldo. A quienes decidieron no participar en los famosos “negocitos”.

A quienes vieron cómo algunos compañeros fueron cambiando de automóvil, de casa, de pareja y hasta de círculo social mientras ellos seguían esperando el aumento salarial. Esos empleados saben. Y muchas veces saben demasiado.

Lo interesante es que Morena llegó al poder diciendo que los gobiernos anteriores estaban podridos. Ahora tendría que demostrar que la fruta no se pudre cuando cambia de etiqueta.
Porque una cosa es hablar de honestidad. Otra es practicarla.

Y una tercera, muchísimo más difícil: investigar a los propios. Ahí está la verdadera prueba para Marina del Pilar. No en los discursos. No en los espectaculares. No en las fotografías oficiales. Ni en los boletines donde todo funciona maravillosamente bien.

La prueba está en revisar cómo llegaron algunos funcionarios y cómo están viviendo ahora.
Porque si alguien pasó de no tener gran cosa a poseer casas, camionetas y negocios, hay una pregunta elemental que cualquier gobierno medianamente serio debería hacer:

¿De dónde salió el dinero? Y si todo tiene explicación, magnífico. Que la presenten.
Pero si no la tiene… Entonces habrá que preguntarle a la Secretaría de la Honestidad qué parte de la palabra “honestidad” no ha entendido.

Porque perseguir la corrupción de los adversarios es fácil. Lo verdaderamente difícil es abrir la puerta de la propia casa. Y revisar debajo de la alfombra. Porque quizá ahí esté la explicación de por qué algunos funcionarios llegaron caminando…y hoy ya no caben en la camionetota.

Y cuidado.

Porque cuando el olor del dinero empieza a salir por las ventanas, ya no basta con cerrar las puertas. Hay que explicar quién cocinó el guiso.

Si no pueden o no saben, con gusto organismos sociales y el periodismo independente les puede ayudar. Sólo déjense ayudar.

Continue Reading
👁 3,564,321 total visits
Publicidad

El periodismo independiente desempeña un papel fundamental en la sociedad al ser indispensable para la democracia y la transparencia.

En un mundo donde la información es esencial, los periodistas independientes tenemos la tarea de investigar, cuestionar y revelar la verdad, incluso cuando esto pueda resultar incómodo para aquellos en el poder.

Brújula News tiene como principio no financiarse con contratos de gobierno, por eso tu ayuda es indispensable para seguir ofreciendo la información que otros no quieren o pueden publicar. Cualquier aportación es una ayuda valiosa que nos ayudará en nuestra misión.

Tendencias

Copyright © 2024 - Brújula News

Pinterest
fb-share-icon
Instagram
WhatsApp