Columna
Matices: el trueque
Pues resulta que esta semana hubo un misterioso “trueque” entre el Ayuntamiento de Mexicali y el sindicato estatal de maestros. El 14 de noviembre de 2016 ante el notario público número 11, quedó asentado un contrato de donación de dos predios con valor de casi cuatro millones de pesos cada uno, por parte del ayuntamiento a la Sección 37 del SNTE.
Se supone que ahí construirían algo así como una casa de jubilados de Issstecali, proyecto que nunca se concretó. Los terrenos en cuestión están junto a la Laguna México. En aquel tiempo el gobernador plurinominal aun no era el encargado de proyectos estratégicos, así que allá, donde todo era monte, no tenía mucho valor.
Pero ahora las cosas son diferentes. La Laguna México es un parque bonito, con jueguitos y zacatito y pues seguramente pues al ver que los terrenitos pueden dar mucho de sí comercialmente hablando, pues “dice mi mamá que siempre no”.
En sesión -por supuesto extraordinaria- de cabildo, votaron la desincorporación del lote 1 de la manzana 21 del fraccionamiento Quintas del Rey segunda etapa con valor de casi 10 millones de pesos, según avalúo del 22 de junio del 2023, que fue dado a cambio de los lotes 14 y 15, ahora ya con valor de casi 5 millones de pesos cada uno que serán integrados al proyecto del parque ecológico Laguna México.
El mismo día de la sesión de cabildo -qué casualidad-, Armando Samaniego, quien es muy cercano a la alcaldesa, envía un comunicado que nombra a varios exdirigentes del magisterio y una foto junto al actual, Ampelio Íñiguez, del SNTE sección 37.
El boletín titulado “Cuenta Armando Samaniego con el respaldo del magisterio para lograr diputación federal”, da por sentado que el sindicato lo apoya, como se hacía con el voto corporativo en los tiempos del PRI que tanto odia, pero ahora a la luz de Morena, es bien visto.

Y hablando de Samaniego, esta semana participó en un programa televisivo que le hicieron a medida, pues trataron el tema que él puso sobre la mesa hace unos días -la legalización de la marihuana- habiendo temas más tangibles y urgentes que preocupan a la población.
A su estilo Samaniego no deja hablar a nadie, pero la culpa la tienen el resto de los invitados, por bailar al son que le tocó otro. ¿Y si el tema hubiera sido Fisamex, los amparos y la no reintegración del porcentaje que cobró esa empresa, causando un daño al erario? Se chamaquearon a los invitados, que se dejaron ir con la finta de tiempo aire en televisión para hablar de un tema que no dominan.
Y siguiendo con este singular personaje, esta semana contribuyó al buen humor de muchos al aventarse en redes un mensaje que denota su humilde autopercepción.

Les recomiendo leer los comentarios de esa publicación, no tienen desperdicio. Dale click aquí.
¿Recuerdan quien es Patricia Ríos? es una exdiputada priísta, fan de Bonilla y esposa de Aníbal Cáñez, actual candidato a diputado del PAN para Iztapalapa.

¿Dónde anda Paty? ¿Acaso apoyando a su esposo en su discurso anti 4t?

Pues no. Anda haciendo esto otro.

Ella sí que no puso todos los huevos en una misma canasta.
Y para cerrar, Gobierno del Estado bajó los reportes del cuarto trimestre del 2023, esos que nos dijeron que en el 2019 la oficina de la titular del ejecutivo costaba 100 millones al año y ahora en 2023 fue de 229 millones de pesos. Esos arreglitos estéticos con conocido doctor de celebridades americanas no se pagan solos.
Columna
Matices: El arte de sacarle la vuelta
Este jueves se llevó a cabo la conferencia mañanera en Ensenada. Interesante tras la gira de medios que según sus allegados, no costó nada porque “aprovecharon” una ida a Ciudad de México a una reunión con la presidenta, y porque no se les pagó a ninguno de los medios donde se presentó Marina del Pilar a dar su versión de los audios difundidos por Héctor de Mauleón.
Salió acompañada del general Laureano Carrillo, titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, quien a pesar de ser esta dependencia -pero a nivel federal-, quien llevó a cabo el operativo donde aprehendieron al exdirector de policía de Mexicali, Pedro Ariel Mendívil, no tocó el tema ni estuvo entre las preguntas realizadas.
Hubo un cuestionamiento sobre la actualización del caso, que respondió la fiscal general del estado, María Elena Andrade, pero no dijo nada nuevo. Hizo un recuento de las tres intervenciones de la fiscalía en temas de la policía municipal de Mexicali, que ya había detallado en su conferencia del martes en Mexicali. La actualización fue decir que la audiencia estaba en receso y que reiniciaría a la 1 de la tarde.
La gobernadora se veía muy acalorada… o muy nerviosa. La pregunta que dio la nota, fue la del pleito que mantiene con el exgobernador Jaime Bonilla. No quiso decir mucho; después de acusarlo de ponerle una trampa e ir a hacerse la víctima a los medios nacionales, ahora le desea “paz en su corazón”.
Nicolle de León, la encargada de comunicación, hizo lo que hace todas las mañaneras, minimizar los daños. Le pedí a la mandataria contestar dos preguntas porque no me darían el uso de la voz, pero solo al final solo contestó con un “no sé” cuando al final le grité que si Carlos Torres estaba en la investigación de Pedro Ariel Mendívil, por el reportaje de hace meses que publicó N+.
Ese trabajo señala: “De acuerdo con una denuncia presentada en la Fiscalía en materia de Delincuencia Organizada el 11 de junio de 2025, Carlos Torres recibía 150 mil dólares mensuales por parte de Pedro Ariel Mendivil García,exsecretario de Seguridad del Ayuntamiento de Mexicali, para permitir que el Cártel de Los Rusos, una facción del Cártel de Sinaloa, pudiera operar en el estado”.
Carlos Torres manejó el Ayuntamiento de Mexicali los primeros años del sexenio marinista, por lo que no suena descabellado el reportaje. Tampoco es un secreto que fue la gobernadora quien propuso a Mendívil como director de policía y quien lo mantuvo cuando ya resultaba insostenible. ¿Por qué?
Hubo señalamientos en el sentido de que algunas reuniones formales del municipio, que pensaban serían con Marina del Pilar, las atendía su marido. Luego hubo un rompimiento de Carlos y Norma, después el asunto del retiro de la visa, que a su vez derivó en la separación de los cargos honorarios de Torres en el Gobierno del Estado y en el Ayuntamiento de Tijuana, hasta terminar en el divorcio, que se supone tiene efecto desde el 24 de noviembre de 2025, pero aun no ha llegado el documento a los juzgados de Baja California.
¿Sabía la gobernadora de todas las actividades oficiales y extraoficiales de Carlos Torres? ¿Metería las manos al fuego por él? estas preguntas se quedaron sin respuesta hoy.
Por cierto, que la alcaldesa Norma Bustamante es otra que anda nerviosa. Por sostener a Pedro Ariel le quitaron la visa, así que que como superior del exjefe de policía, algo tendrá que decir sobre las acusaciones contra Mendívil. ¿No sabía nada? ¿Sí sabía pero no podía hacer nada? ¿Por qué no lo removió cuando todo mundo pedía un cambio en la DSPM? ¿La amenazaron? Veremos el curso de la investigación, que debe sí o sí incluir la declaración de la alcaldesa.
Columna
Algo cada día: El silencio también se factura
COLUMNA INVITADA/Por Fernando Ruiz del Castillo
Durante años nos dijeron que el dinero del narcotráfico buscaba comprar alcaldes, gobernadores, diputados, campañas y partidos políticos. Nada nuevo. El crimen organizado siempre entendió que una elección cuesta mucho menos que una guerra. Si puedes comprar un gobierno, ¿para qué conquistarlo a balazos?
Pero el documento dado a conocer recientemente por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos introduce un ingrediente mucho más incómodo. Uno que, curiosamente, ha pasado casi desapercibido entre analistas, comentaristas y hasta entre los propios medios de comunicación.
No habla solamente de campañas políticas. Habla también de “medios de comunicación”. Y ahí el silencio dejó de ser casual para convertirse en sospechoso.
Porque una cosa es aceptar que el dinero ilegal financie candidatos. Eso ya forma parte del imaginario colectivo mexicano. Pero otra muy distinta es admitir que ese mismo dinero pudiera haber servido para comprar líneas editoriales, fabricar reputaciones, destruir adversarios, ocultar investigaciones o construir realidades paralelas.
Si el dinero del huachicol fiscal terminaba en campañas políticas, el objetivo era ganar elecciones.
Pero si también llegaba a medios de comunicación, entonces el objetivo era ganar algo todavía más valioso: la narrativa.
Y quien controla la narrativa casi siempre termina controlando la percepción pública.
De pronto muchas piezas comienzan a acomodarse.
¿Por qué ciertos personajes parecían inmunes al escrutinio periodístico?
¿Por qué algunos escándalos morían antes de nacer?
¿Por qué había medios donde determinadas investigaciones simplemente no existían?
¿Por qué algunos periodistas parecían ejercer más como jefes de prensa que como reporteros?
Y, sobre todo, ¿de dónde salía el dinero para sostener verdaderos aparatos de propaganda disfrazados de periodismo?
Porque mantener campañas permanentes de publicidad política cuesta millones.
Las entrevistas complacientes cuestan.
Los espacios “informativos” disfrazados de noticias cuestan.
Los portales que viven para aplaudir también cuestan.
Hasta las tendencias artificiales en redes sociales tienen tarifa.
Y ni hablar de las encuestas. Esas que misteriosamente siempre colocan arriba al cliente que las paga y abajo al adversario que las cuestiona. Esas mediciones que aparecen justo cuando alguien necesita justificar una candidatura, legitimar una decisión política o convencer a la opinión pública de que un personaje es inevitable.
Tal vez algún día también sepamos quién financiaba esas encuestas tan generosas con unos y tan despiadadas con otros.
Porque hacer demoscopia “cuchareada” tampoco resulta barato.
El documento estadounidense no menciona nombres de medios. Todavía. Pero tampoco deja demasiado espacio para la imaginación cuando afirma que recursos provenientes de estas estructuras criminales podían utilizarse para beneficiar a políticos corruptos mediante pagos dirigidos a campañas y medios de comunicación.
La diferencia entre un partido político y un medio debería ser sencilla. El primero busca conquistar el poder. El segundo debería vigilarlo. Cuando ambos terminan alimentándose de la misma bolsa, la democracia deja de tener contrapesos y empieza a parecer un negocio de accionistas.
Quizá por eso el tema ha recibido tan poca atención. Resulta mucho más cómodo discutir qué político recibió dinero que preguntarse qué empresa periodística pudo haber cobrado por callar. Porque si algún día esos nombres salen a la luz, habrá quienes descubran que nunca fueron periodistas independientes. Simplemente estaban en nómina.
Y entonces entenderemos que, en México, no sólo se compraban elecciones. También se rentaba el silencio.
El hilo más delgado de la 4T
En política, el respaldo dura hasta que empieza a costar demasiado. Y Marina del Pilar Ávila parece haber llegado a esa zona incómoda donde ya no basta con una foto, una defensa tibia o un “no hay delito que perseguir”.
Primero, desde Palacio Nacional dijeron que no había información sensible comprometida en los audios. Después, cuando aparecieron más grabaciones y la palabra Panamá entró al guion, la presidenta Claudia Sheinbaum fue más clara: Marina tenía que explicar. Además, dijo que no había hablado con ella.
Para el lenguaje político, eso no es un abrazo. Es el equivalente institucional de dejar a alguien en visto.
No significa que Sheinbaum haya decidido romper con la gobernadora. Tampoco hay prueba de que exista una orden para sacrificarla. Pero sí muestra algo evidente: Marina dejó de ser un problema local y se convirtió en un asunto que incomoda al gobierno federal, justo cuando México necesita hablar con Estados Unidos sin que cada conversación parezca episodio de una serie de espionaje mal actuada.
Porque el problema no es sólo lo que se escucha en los audios. El problema es lo que proyectan: una gobernadora preocupada por su visa, supuestos cargos y contactos con agencias estadounidenses. Y mientras Morena intenta sostener un discurso de soberanía, Baja California ofrece una escena donde la palabra “FBI” aparece más veces de las que cualquier oficina de comunicación quisiera escuchar.
En ese contexto, la judicialización del exgobernador panista Ernesto Ruffo Appel llegó con una difusión oficial tan amplia que inevitablemente alimentó sospechas. La Fiscalía debe investigar y, si tiene pruebas, llevar el caso hasta donde corresponda. Nadie está pidiendo impunidad para Ruffo. Pero cuando el despliegue es tan visible y coincide con el incendio mediático de Marina, la percepción pública hace su trabajo: parece que alguien quiso cambiar de tema.
Tal vez no fue una cortina de humo. Pero en política las cortinas no necesitan venir con etiqueta. Basta con que tapen algo.
El problema para Sheinbaum es que no se trata de un solo frente. Ahí están los costos políticos de los casos y señalamientos alrededor de Rubén Rocha Moya, Adán Augusto López Hernández, Américo Villarreal y Alfonso Durazo. Todos son figuras relevantes de Morena, todos cargan distintos niveles de desgaste público y todos obligan al gobierno a jugar defensa.
Pero no todos pesan igual.
Marina tiene una desventaja: Baja California es frontera, tiene relación diaria con Estados Unidos y su caso incluye visa revocada, audios, posibles intermediarios y agencias estadounidenses. Es un paquete demasiado completo para ignorarlo y demasiado incómodo para defenderlo con entusiasmo.
Por eso empieza a sonar la vieja frase de la política mexicana: “la ley se aplica como una tela”. Se estira, se encoge, se acomoda y, cuando hace falta, se rompe por el hilo más delgado.
No porque Marina sea necesariamente la más débil. Sino porque puede ser la más útil.
Washington presiona por seguridad, migración, comercio y combate al crimen. México necesita avanzar en la relación bilateral y proteger la negociación del T-MEC. En esa mesa, una gobernadora cuestionada puede convertirse en un problema que alguien quiera resolver antes de que crezca.
No hay datos para afirmar que Marina del Pilar sea una moneda de cambio para Donald Trump. Decirlo como hecho sería irresponsable. Pero tampoco sería raro que, en la lógica fría del poder, el gobierno federal calcule cuánto cuesta defenderla y cuánto cuesta dejar que enfrente sola las consecuencias políticas de sus propias explicaciones.
La tragedia para Marina es que ya no depende sólo de lo que diga. Depende de cuánto desgaste esté dispuesto a absorber el gobierno que hasta hace poco la respaldaba.
Y cuando una gobernadora pasa de ser defendida a “tener que explicar”, conviene revisar si el hilo todavía está unido a la tela… o si ya empezaron a jalarlo.
Columna
Matices: El sustituto
Los rumores dentro de la Secretaría de Salud se han intensificado las últimas semanas, en el sentido de que si Adrián Medina Amarillas se va a hacer campaña como aspirante a la diputación del primer distrito federal, el sustituto sería la peor opción posible. A la gobernadora le encanta pagar favores con cargos.
Ahí tenemos a su compadre Manuel Guerrero Luna, quien no destacó ni como líder de los burócratas ni como diputado local, pero como dice Marina del Pilar “amor con amor se paga”, ahí lo tenemos ahora metido en la Conagua viviendo del erario.
Por cierto que a Guerrero, quien anda como adolescente con las hormonas a tope y publicando cosas que dan pena ajena en las redes, le encanta andar pidiendo favores. Por ejemplo, que suelten a su pariente que agarraron en el alcoholímetro, y cositas como esa a altas horas de la madrugada.
Bueno, pero estábamos en la gran propuesta de la gober para sustituir a Medina Amarillas. ¿Quién sería la peor opción que podrían pensar? Otro a quien pagarle un favor: el mismísimo creador de los “Marinos de Marina”, Dagoberto Valdez.
Algunos de los problemas en los que se ha visto envuelto el exdirector de Issstecali, son:
1. Solicitud de juicio político (2024)
- La exdirigente sindical y exdiputada Victoria Bentley presentó una solicitud de juicio político en el Congreso de Baja California contra Valdés Juárez y el exdirector Odilar Moreno.
- Acusaciones principales contra Valdés: Recorte de 92 millones de pesos al presupuesto de salud en 2023. Se le critica por falta de conocimientos contables y por el deterioro del instituto.
- Esto se enmarca en protestas de trabajadores y jubilados por falta de transparencia, recortes en servicios, favoritismos y engrosamiento innecesario de la nómina.
2. Irregularidades en pagos y cuotas sindicales (2023)
- El Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación de Baja California (SETEBC) exigió su renuncia por errores en el cobro y desvío de cuotas sindicales de jubilados y pensionados (se reportó como “error de dedo” por la gobernadora, pero se repitió).
- Problemas con el fondo de defunción (no se entregaron recursos a beneficiarios en varios casos) y cobros a interinos sin darles acceso a servicios. Afectó a miles de docentes.
3. Controversia por cirugía a líder sindical (2022)
- Se le criticó por una operación de blefaroptosis (párpados) realizada en instalaciones de ISSSTECALI al entonces diputado y líder burocrático Manuel Guerrero Luna. Valdés defendió que fue por un problema de salud oftalmológico y que está dentro de los servicios disponibles.
4. Participación política y uso de recursos (2024)
- El PRI preparó denuncias penales contra funcionarios de ISSSTECALI, incluido Valdés, por presunta participación en eventos proselitistas de Morena (“Los Marinos de Marina” y “Los Marinos con Claudia”) usando instalaciones públicas y en horario laboral.
5. Contexto general de crisis en ISSSTECALI
- Valdés heredó y gestionó deudas millonarias (incluyendo adeudos fiscales con el SAT por cientos de millones, predios sin regularizar o invadidos, retiros de reservas técnicas y falta de pagos de municipios como Ensenada y Tecate).
- Auditorías pasadas (como la Cuenta Pública 2021) revelaron irregularidades en pagos de impuestos, contratos sin licitación y mal manejo de bienes, aunque muchas corresponden a administraciones previas.
- Compra de medicamentos caducos, clonados o robados, y protección a un acosador sexual, en cuyo proceso penal revictimizó a la afectada.

En otro tema, los bienes no localizados del Ayuntamiento de Mexicali apunta a un tema muy bien planchadito con los regidores. Estuvo bueno el reparto de plazas o de apoyos sociales. Dicen que son bienes robados o descartados por viejos, pero ¿por qué no aparecen los resguardos firmados por una persona responsable como debe ser? Eso es una irregularidad a todas luces, pero ¿qué van a decir los reyes de la opacidad? Si nunca nos iban a decir que estamos pagando la renta del Lux desde el 2024 para favorecer a Panchito Pérez Tejada, el benefactor de Marina del Pilar en sus campañas, pues menos nos van a explicar esto.

Beatriz Apodaca era la pareja de un tipo que empezó a producir contenido noticioso, bajo el nombre Chicali Town, hijo de Maribel Avilez, exoficial mayor de Jaime Diaz, aquel expresidente municipal que jubiló muy bien a su secretaria, con una categoría que ni existía.
El tipo en cuestión, Luis Humberto, quien critica a los periodistas pero se muere porque lo consideren como tal, dejó en la calle a su exmujer y su hija de dos años, según la denuncia en redes de Apodaca. Una caso más de candil de la calle, oscuridad de su casa.
-
CorrupciónHace 7 mesesRafael Buenrostro Martín, enlace estatal para el negocio del huachicol
-
EstatalHace 6 mesesAfirma Luz Elena Chávez que gobernadora sí llegó a Madrid
-
CorrupciónHace 4 mesesCompra casa de 1MDD Armando Carrazco en La Jolla
-
EstatalHace 3 mesesDenuncia acoso de magistrado en 2025 y sigue esperando justicia
-
EstatalHace 5 mesesCallan detención de exfuncionario de Issstecali sorprendido transportando sustancias ilícitas
-
CorrupciónHace 4 mesesAcepta Carrazco adquisición de casa en La Jolla
-
CorrupciónHace 3 mesesExponen crisis política por Rocha Moya; mencionan a Marina del Pilar
-
CorrupciónHace 7 mesesDenuncian nepotismo y acoso en la Secretaría de Educación de BC


