Política
De las cañerías del dinero al bonillismo infiltrado
Con autorización de Jesusa Cervantes, publicamos este material como parte de un convenio de colaboración entre Brujula News e Infosavia
Por Jesusa Cervantes/Infosavia
Las cañerías por donde fluye dinero del erario estatal y federal parecen haberse cerrado por el momento… en lo que se reacomoda el gabinete.
El viernes 8 fue ungida en la ciudad de México Claudia Sheinbaum Pardo como la cuasi presidente de México y el bastón de mando del Movimiento, –que surgió oficialmente en el año 2015 pero se fraguó en mayo de 2005 con el desafuero–, quedó en sus manos.
Pasada la euforia de la semana, ¿alguien recuerda el caso de Valeria Oseguera, donde el uso electoral de programas de gobierno, desvío de recursos públicos y la fractura en el gobierno de Baja California que encabeza Marina del Pilar Ávila Olmeda, se hicieron evidentes? Parece que no.
Hoy todos se funden en un abrazo como si no existieran los golpes bajo la mesa, pero es seguro que Claudia Sheinbaum no olvida. ¿O alguien ha visto el posteo de la gobernadora Marina del Pilar en la cena, con tanto que le gustan las redes?
Sheinbaum festejó con gobernadores que la respaldaron e hizo a un lado a quienes jugaron del lado opuesto, ya fuera por Adán Augusto López o por Marcelo Ebrard Casaubond.
Marina jugó mal pues carece de olfato político, solo es simple y llanamente “la gobernadora”, pero quien manda ¿o mandaba? en una parte del estado y totalmente en Morena, es Netzahuatlcoyotl Jauregui Santillán, ya lo dijo Valeria Oseguera en el audio que circuló en el estado y a nivel nacional llegando hasta el celular de Sheinbaum.

El guía, ojos y oídos de Marina del Pilar, también ya lo dijo ella, es “el Netza”, una sombra a la que se arrimó pues solo ha resquebrajado el gabinete estatal con sus afanes protagonistas y al incrustar a su parentela y equipo en el gobierno.
Netzahuatlcoyotl es de esos personajes que aparenta prepotencia cuando uno lo ve y escucha hablar, de esos que creen hacer política de alcances superiores pero lo cierto es que no supo leer ni a su presidente, Andrés Manuel López Obrador.
Un hombre que arribó para el control de los programas sociales en tiempos electorales de la mano de la gobernadora y con quien transitó en la presidencias municipal de Mexicali, pero no hay que equivocarse, no es la mano de Marina del Pilar sino la de Francisco Pérez Tejada la que pareciera estar detrás de él.
Hoy, luego del escándalo se le ve calladito, sin hacer ruido, Netzahuatlcoyotl Jauregui Santillán y contrario a su naturaleza, pretende pasar inadvertido, pero tiene, junto con su ex coordinadora de programas, Valeria Oseguera, que hacer frente a las autoridades federales, locales, administrativas y penales.
Todo por considerarse el dueño del partido Morena y el dueño de los programas de Bienestar, para arropar a su precandidato, Adán Augusto López. Por lo menos así se escuchó en el audio en que aparece como protagonista su ex empleada, Valeria Oseguera, y reveló el portal de información, Punto Norte, el pasado 22 de agosto.
El acto no solo mostró las cañerías por donde circulan los millones de pesos para obtener candidaturas, sino que hizo saber que hay muchos a quienes investigar por el posible desvío de recursos, además de la gran división que hay en el gabinete estatal.
Dicen que por eso pocas cosas funcionan en el estado: demasiados grupos políticos al interior del ejecutivo estatal: los afines a Netzahuatlcoyotl, los cercanos a la dupla Catalino Zavala Márquez-Armando Fernández Samaniego, los que rinden pleitesía y buscan jugosas ganancias cerca de Carlos Torres Torres, el primer caballero del estado. Ah!! y el de Ariel Lizárraga, quien unas veces se acerca tanto a Torres Torres como al del “Netza” o incluso al de Samaniego.

Al final, todos vienen en los últimos tiempos de una misma ubre: Jaime Bonilla, el ex gobernador que ante su inminente arribo al gobierno estatal, logró allegarse de reconocidos panistas quienes entraron hasta la recámara de Morena.
¿Se debe indagar solo a Valeria Oseguera por el delito de “uso de programas sociales con fines electorales”, uno de los 16 considerados “graves” y que amerita forzosamente “prisión preventiva oficiosa”, es decir, cárcel de inmediato? ¿O también a Netzahuatlcoyotl Jauregui Santillán?
Si Oseguera era la encargada de los programas sociales entonces recibía órdenes de su jefe.
Y aquí es donde se desgrana la mazorca y cada grano lleva nombre: uno puede ser Dulce María Jauregui Sanitllán, otro Ana Beatriz del mismo apellido, ello porque las dos son hermana de Netza y trabajan en el gobierno del estado, en una de las secretaría que más recursos recibe.
Las dos tienen cargos de dirección, en las dos se pueden manejar grandes recursos y aunque aquí no se afirma que están desviando recursos, se pone sobre la mesa que ambas ocupan primeras posiciones donde pasan miles y miles de pesos.

El sector educativo siempre ha sido un platillo suculento para quienes gustan del desvió de dinero, pues los presupuestos que se manejan a nivel estatal o federal son elevados.
Por ejemplo, en el estado la Secretaría de Educación tiene para este 2023 poco más de 28 mil millones de pesos. Eso provoca que no solo la cabeza de sector, sino las subsecretarías y dirección estén bajo la lupa y constante auditoria, y más en tiempos electorales.
El sector es tan noble, que el Colegio de Bachilleres de BC, el Cobach otro centro educativo, también debiera estar vigilado. Más de mil millones de pesos se le presupuestaron para este 2023.
Solo por esta razón, el director administrativo, Arnoldo Douglas Álvarez, tendría que estar siendo vigilado. De este personaje se saben dos cosas, que antes de ser morenista fue emecista y que gusta de mentir, un ejemplo de lo anterior es que dijo contar con cédula profesional para ocupar el cargo, pero no fue así.
Pero también es un buen mago, en menos de tres meses logró que como mago, saliera de la chistera una cédula del llamado Centro de Estudios Universitarios de España y México, y se regresó al jugoso cargo de director de administración de Cobach.
¿Si es capaz de mentir, será capaz de robar? Al tiempo y a las auditorias tendremos que atenernos.
Y todos juntos, Netza y familia, así como Arnoldo Douglas, formaban parte de un equipo: el aplaudidor de Adán Augusto López, y claro, con la gobernadora a la cabeza quien desde Durango dijo sentirse “muy augusto” cuando visitó el estado de Durango junto a Adán Augusto López.
Hoy, mientras este equipo acicala sus heridas y lamenta sus exclusiones, como la de la gobernadora en la cena con Sheinbaum, hay otros que brincan y eufóricos presumen que siempre estuvieron con la doctora, investigadora, ex jefa de gobierno y ex ceuista, Claudia Sheinbaum.
Se trata de Pablo Yañez Placencia, secretario particular de Armando Fernández Samaniego, actual secretario del agua y quien fungiera, –antes de que López Obrador lo prohibiera–, como el propio Samaniego, representante público del sheiunbismo.
Del primero se dice que es conocido de Arnulfo Ruiz del Río, el mismo personaje que figura en el audio de Valeria Oseguera; y del segundo que actualmente hace equipo con Catalino Zavala pues ambos son viejos conocidos, provienen de la administración de Jaime Bonilla.
De ese equipo se dice que surgió la grabación, pero también que fue aprovechada por Ariel Lizárraga, el asesor en comunicación social de la gobernadora ¿a saber?
Como sea, la grabación, la cena de Sheinbaum y la encuesta del jueves, solo revela que el gran ganador en BC ante dichos resultados, es nada menos que Jaime Bonilla, el que tiene gente en todos lados.
Estatal
Familia Thompson se deslinda de huachicol y señala a Ruffo y Valdez
A través de un posicionamiento público difundido en redes sociales, Haru Thompson Navarro aseguró que su familia enfrenta una situación “muy difícil” derivada de las investigaciones relacionadas con el caso de presunto huachicol fiscal, en el que recientemente fue detenido su hermano y se giró una orden de aprehensión contra su padre.
En el mensaje, Thompson Navarro señaló que durante años consideró al exgobernador Ernesto Ruffo Appel como “una buena persona”, aunque afirmó que con el tiempo esa percepción cambió. Explicó que fue su padre quien buscó a Ruffo para desarrollar un nuevo proyecto empresarial y que éste los puso en contacto con José Merino Valdez Cuervo. A partir de esa reunión, dijo, se constituyó una empresa a la que posteriormente se incorporó Ruffo Appel como socio.
De acuerdo con su versión, tiempo después su padre y su hermano fueron despojados de sus acciones dentro de la empresa y, además, el objeto social de la compañía fue modificado sin que ellos tuvieran conocimiento de lo que realmente ocurría.
Haru Thompson afirmó que su familia intentó emprender acciones legales; sin embargo, desistieron debido a que el costo económico y el tiempo que implicaba un litigio eran prácticamente inalcanzables.
Agregó que hace dos años, cuando salió a la luz pública el caso del presunto huachicol fiscal, apareció el nombre de INGEMAR, lo que, según dijo, provocó afectaciones a las empresas de su familia y los obligó a realizar un largo proceso para demostrar que no tenían relación con las actividades investigadas.
En el posicionamiento sostuvo que la situación derivó en la detención de su hermano y en una orden de aprehensión contra su padre. Aseguró que ninguno de los integrantes de su familia ha participado en el negocio investigado y expresó su confianza en que el proceso judicial demostrará su inocencia, permitirá la liberación de su hermano y dejará sin efecto la orden de captura contra su padre.
Asimismo, manifestó que desea que la ley se aplique contra quienes resulten responsables, mencionando específicamente a Ernesto Ruffo Appel y José Merino Valdez Cuervo, “si las autoridades determinan que así corresponde”.
Finalmente, recordó que su familia llegó a Ensenada en 1986 y que durante décadas construyó su patrimonio mediante el trabajo y el esfuerzo. Señaló que ese patrimonio se ha visto afectado por decisiones ajenas a ellos y reiteró su confianza en que los hechos terminarán por esclarecerse conforme avancen las investigaciones.
Columna
Algo cada día: El teatro del absurdo
COLUMNA INVITADA/Por Fernando Ruiz del Castillo
La política mexicana vuelve a demostrar que, cuando está en problemas, prefiere montar un espectáculo antes que enfrentar la realidad. La detención del exgobernador Ernesto Ruffo Appel, acusado de delincuencia organizada y contrabando, parece menos un acto de justicia que un intento por desviar la atención de otro asunto mucho más delicado.
No hace falta buscar explicaciones complicadas sobre el momento en que ocurrió el arresto. Fue una decisión política mal ejecutada. En Palacio Nacional y entre sus aliados parece haber más preocupación por apagar el escándalo que rodea a la gobernadora Marina del Pilar Ávila que por castigar los presuntos delitos de un exgobernador. Si Ruffo cometió un delito, deberá responder ante los tribunales. Pero el verdadero problema para el gobierno está en otro lado.
Todo apunta a que la detención busca quitar reflectores a los audios filtrados donde, presuntamente, la gobernadora habla de obtener protección e inmunidad a cambio de colaborar con agencias extranjeras. Más allá de quiénes sean sus interlocutores, el asunto de fondo es muy serio. Si un gobernante ofrece información o favores a otro país para protegerse políticamente, el tema deja de ser un simple escándalo y entra en el terreno de la lealtad al Estado mexicano.
Pensar que la opinión pública olvidará ese tema porque detuvieron a un exgobernador de hace décadas es subestimar la inteligencia de los ciudadanos. La maquinaria oficial ha difundido ampliamente la noticia de Ruffo, pero el resultado parece ser el contrario: en lugar de apagar el incendio, ha provocado que más personas vuelvan a mirar hacia Baja California y a preguntarse qué está ocurriendo realmente.
Si el gobierno de Claudia Sheinbaum cree que la justicia puede aplicarse solo cuando conviene políticamente, está corriendo un riesgo muy grande. La vieja estrategia de crear un escándalo para ocultar otro cada vez funciona menos. Hoy la gente tiene más información, compara versiones y saca sus propias conclusiones.
Lo preocupante es que cada vez parece más claro que la Fiscalía actúa con criterios políticos y no únicamente jurídicos. Mientras tanto, los audios que involucran a la gobernadora siguen ahí. No desaparecen con conferencias de prensa ni con detenciones espectaculares.
Al final, el caso Ruffo podría recordarse no por sus implicaciones legales, sino como el intento de un gobierno por desviar la atención de un problema mucho más grave. La pregunta ya no es solamente qué hizo un exgobernador hace años, sino hasta dónde está dispuesto a llegar el poder para proteger a quienes hoy lo representan.
El laberinto del miedo
Si la detención de Ruffo fue una cortina de humo, lo realmente preocupante es preguntarse por qué el gobierno sintió la necesidad de lanzarla. La respuesta parece sencilla: miedo.
No da la impresión de que el oficialismo esté protegiendo a sus integrantes por lealtad o por principios. Lo hace porque teme que, si alguno se siente abandonado, termine colaborando con autoridades extranjeras para protegerse. Cuando eso ocurre, significa que dentro del propio gobierno la confianza empieza a romperse.
La administración de Claudia Sheinbaum enfrenta un problema que va más allá de la oposición. El verdadero riesgo parece estar dentro de su propio movimiento. Cuando un grupo político comienza a desconfiar de sus propios integrantes, las decisiones dejan de tomarse con serenidad y empiezan a responder al temor de perder el control.
En ese contexto, la Fiscalía General de la República del Bienestar da la impresión de actuar más como herramienta política que como una institución dedicada exclusivamente a impartir justicia. Al mismo tiempo, un Poder Judicial del Bienestar cuestionado y debilitado genera la percepción de que existen pocos contrapesos para frenar posibles abusos. Y quien termina pagando las consecuencias es el ciudadano común.
Por eso cada vez más personas depositan su esperanza en instituciones extranjeras. Es una señal muy preocupante para cualquier país. Cuando la gente confía más en autoridades de otro lugar que en las propias, significa que las instituciones nacionales han perdido buena parte de su credibilidad.
Todo indica que veremos más detenciones mediáticas, más conferencias y más intentos por cambiar la conversación pública. Pero esas estrategias difícilmente resolverán el problema de fondo. La confianza no se recupera con propaganda.
La historia demuestra que los gobiernos que actúan desde el miedo suelen cometer sus peores errores. Cuando el objetivo principal deja de ser gobernar y pasa a ser sobrevivir políticamente, las decisiones terminan agravando la crisis.
Hoy la verdadera pregunta no es si el oficialismo logrará contener el desgaste. La duda es cuánto daño institucional dejará antes de que esta crisis llegue a su desenlace.
Antes del desenlace
La decisión de la jueza de vincular a proceso a Ernesto Ruffo Appel y mantenerlo recluido en el penal del Altiplano cambió el tablero político, pero no necesariamente el fondo del problema. A partir de ahora, el gobierno federal puede afirmar que no fue solo la Fiscalía quien actuó, sino también un Poder Judicial que encontró elementos suficientes para continuar el proceso. En términos de comunicación política, Morena consiguió un respiro.
Pero un respiro no es una absolución política. La vinculación a proceso no equivale a una sentencia condenatoria. Significa, simplemente, que existen indicios para llevar el caso a juicio. La verdadera prueba vendrá cuando las evidencias sean sometidas al escrutinio de un tribunal. Ahí terminará la política y comenzará el derecho. O, al menos, eso debería ocurrir, aunque con los jueces del bienestar todo puede ocurrir.
El problema para el oficialismo es que la sospecha sobre el momento elegido para actuar, insisto, no desaparece. La detención ocurrió en plena tormenta provocada por los audios que involucran a la gobernadora Marina del Pilar Ávila. La resolución judicial fortalece la narrativa del gobierno, sí, pero no borra la percepción de que el caso también tuvo una utilidad política: cambiar la conversación pública.
Ahora Morena enfrenta un desafío mucho mayor. Si el expediente contra Ruffo es sólido y concluye con una sentencia sustentada en pruebas contundentes, el gobierno podrá presumir que nadie está por encima de la ley. Pero si el caso se desmorona por errores procesales, pruebas insuficientes o inconsistencias, la historia cambiará por completo. Lo que hoy parece un triunfo podría convertirse en el ejemplo más claro de justicia utilizada como herramienta política.
Y hay otro riesgo que el oficialismo no debería minimizar. Mientras despliega toda la fuerza del Estado contra un exgobernador panista, la opinión pública sigue esperando el mismo rigor frente a los señalamientos que pesan sobre funcionarios del propio movimiento. La justicia pierde credibilidad cuando parece tener calendario político y destinatarios selectivos.
Por eso el caso Ruffo dejó de ser solamente el juicio de un exgobernador. Se convirtió en el juicio de la propia Fiscalía, del nuevo Poder Judicial y del discurso presidencial que promete una justicia pareja para todos.
Al final, la pregunta ya no es si Ernesto Ruffo será declarado culpable o inocente. La verdadera incógnita es si el gobierno podrá demostrar que este proceso responde exclusivamente a la ley y no a la necesidad de sobrevivir a una de las peores crisis políticas que ha enfrentado desde que llegó al poder. Porque una sentencia puede cerrar un expediente, pero solo la imparcialidad puede cerrar la duda.
Estatal
Dictan prisión preventiva a Ruffo tras kilométrica audiencia
Luego de una audiencia que se prolongó por más de un día y concluyó este domingo, un juez federal impuso la medida cautelar de prisión preventiva al exgobernador de Baja California, Ernesto “N”, así como a otros siete imputados, por su probable participación en los delitos de delincuencia organizada y contrabando, dentro de una investigación relacionada con un presunto esquema de importación ilegal de hidrocarburos.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que, durante la audiencia inicial, el Ministerio Público Federal adscrito a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) presentó cerca de un centenar de datos de prueba para sustentar la imputación contra Ernesto “N”, Ricardo “N”, José María “N”, Guillermo “N”, Juan “N”, Luis “N”, Adriana “N” y José “N”.
Tras diversos recesos y un debate que se extendió por más de 24 horas, el juez determinó imponer prisión preventiva a Ernesto “N”, exmandatario bajacaliforniano, así como a Ricardo “N”, José “N”, Juan “N” y Luis “N”, quienes permanecerán internados en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) No. 1 “Altiplano”, ubicado en el Estado de México, mientras continúa el proceso penal.
En tanto, José María “N” y Guillermo “N” enfrentarán el proceso en prisión domiciliaria por motivos de salud, mientras que Adriana “N” permanecerá recluida en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social Nezahualcóyotl Sur.
Al concluir la etapa inicial de la audiencia, las defensas de los imputados solicitaron la duplicidad del término constitucional, por lo que será en una audiencia posterior cuando el juez determine si los vincula o no a proceso.
De acuerdo con la FGR, las detenciones fueron resultado de una investigación de alta complejidad desarrollada en coordinación con el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, relacionada con operaciones presuntamente irregulares de importación, distribución y comercialización de productos derivados del petróleo.
La autoridad federal sostiene que la red investigada habría operado mediante un esquema de contrabando de hidrocarburos, consistente en introducir combustible al país con declaraciones falsas o incompletas ante las aduanas, reportando menores volúmenes a los realmente transportados o declarando los cargamentos como productos distintos para evadir el pago de impuestos.
Según la Fiscalía, este tipo de operaciones ocasiona un daño económico al erario y, además, representa una fuente de financiamiento para organizaciones criminales.
La FGR recordó que todas las personas imputadas gozan de la presunción de inocencia y que su responsabilidad penal únicamente podrá determinarse mediante una sentencia condenatoria emitida por la autoridad judicial competente.
-
CorrupciónHace 6 mesesRafael Buenrostro Martín, enlace estatal para el negocio del huachicol
-
EstatalHace 6 mesesAfirma Luz Elena Chávez que gobernadora sí llegó a Madrid
-
CorrupciónHace 4 mesesCompra casa de 1MDD Armando Carrazco en La Jolla
-
EstatalHace 2 mesesDenuncia acoso de magistrado en 2025 y sigue esperando justicia
-
EstatalHace 4 mesesCallan detención de exfuncionario de Issstecali sorprendido transportando sustancias ilícitas
-
CorrupciónHace 4 mesesAcepta Carrazco adquisición de casa en La Jolla
-
CorrupciónHace 6 mesesDenuncian nepotismo y acoso en la Secretaría de Educación de BC
-
CorrupciónHace 3 mesesExponen crisis política por Rocha Moya; mencionan a Marina del Pilar


